
Velo 1
Sentada en el Food Court de Metrocentro, mientras continuo la lectura de un libro que contiene un compilado de 50 casos de asesinatos de mujeres en España desde que va de los años 50 hasta el 2000; y luego de haber visto una película en la que una pareja experimenta actividad “paranormal” en su casa, a tal punto de agotarse física y emocionalmente, llegando la mujer (que es la que estaba conectada con la “entidad” desde que tenia 8 años) a servir de instrumento para asesinar a su esposo. Me percato que los televisores (las pantallas) del lugar de las comidas en Metrocentro, están como cuando se cae el servicio de cable, produciendo ese sonido no exagerado pero si inquietante y observo a las personas que están en el food court (aproximadamente 70 siendo las 4 y media PM) sin prestar mayor atención al sonido, pues el sonido luego de un tiempo deja de ser molesto y pasa a ser parte del ambiente.
Así como pasa con este sonido en el food court, se podría decir que es lo mismo que ha venido ocurriendo con la violencia, con los morteros que te hacen temer andar en la calle, con los ataques en cualquier rotonda, a cualquier institución, a la propiedad privada; así como ha pasado con los abusos sexuales (iglesia incluida), con las violaciones, con los asesinatos a mujeres, con la delincuencia, con la corrupción, con la mentira, con el engaño, con la represión, con la injusticia, con los golpes a la dignidad humana (violentando a hombres y mujeres), con la decepción.
El ser humano…el animal humano parece apuntarse un 100 en la clase de adaptación, en la asignatura de la aclimatación por excelencia, aclimatarse al medio, al ritmo, al son, acomodarse al color de las cosas, al tono de los hechos, a la luz o sombra de la situación.
Como si se tratase de una lancha sin motor, que va a donde el viento la lleve, a donde el agua del mar dicte su intención, siempre funcionando en base de algo externo, del más allá, de algún dios, del destino, de Daniel, de la Chayo, de Obama, del sistema; declamando “Así es la vida”, “Así son las cosas”, argumentado: “¿Qué se le va a hacer?”, intentando mantener una fe diciendo: “Será lo que dios quiera”. Dejando de esta manera la responsabilidad de decidir siempre hacia fuera: “Ni modo”, “¿Qué se le va a hacer?”, “Siempre es lo mismo”, evitando actuar declarando: “¿Para que?...sino sirve de nada hablar”.
El animal humano va caminando por la vida mas desconectado que su paciente cercano el chimpancé, o que sus compañeros de hábitat, los mamíferos.
El animal humano parece no aprender de su experiencia, al parecer es incapaz de sistematizar las vivencias, y ejecuta de esta manera una y otra vez el mismo caminar averiado que lo lleva a tropezar y caer, como si hubiera desarrollado con los años, con el tiempo, a través de la evolución, un gusto preferencial por la ignorancia, por el derrotismo, por el auto sabotaje, por la auto represión.
Hay una especiación humana, dentro de la cual existen seres que prefieren el silencio, el olvido, la inmovilidad y la disociación; que al mismo tiempo ocupan su energía en maquillar estas preferencias con juegos de apariencia, altas dosis de conformismo, diversas inyecciones de cobardía y novelas enteras (que son sus vidas) de manipulación.
Importante entonces averiguar a que grupo de la especie humana se pertenece. Últimamente se ha observado un incremento en los números referidos a la cantidad de miembros de este grupo, de esta especiación humana de la que se hace mención, lo cual ha venido contribuyendo a una propagación de sociedades desconectadas y sin conciencia.
Intriga el no saber como se ha venido dando este fenómeno, no se saben los orígenes de este proceso social, de este acontecimiento humano; si se reconoce que pueden ser múltiples factores, individuales y colectivos lo que han contribuido a construir este extraño tipo de humanidad.
Preguntas que son necesarias realizar para saber que se es: ¿A que especie humana se pertenece? ¿A una que es desconectada o a una consciente? ¿A una disociada o a una presente? ¿A la que se deja llevar por las “Corrientes” o a la que se detiene a pensar hacia donde es necesario y útil caminar?
Ahora, si no se esta en ninguna de las dos y mas bien se esta en un punto medio, tambaleante, indeciso, aun no concreto; ¿Qué se hace para dejar de esperar? A que llegue un momento adecuado para decidirse, o para que alguien decida en vez de la propia persona… ¿Cómo se trasciende el estancarse? Dudas siempre van existir, pero algo que seguramente no se va cuando se construye realmente desde la esencia humana son las ganas de construir algo mejor y no lo contrario, algo que seguramente cuando se tiene claro no se va es reconocer el engaño de la realidad, esa delgada línea entre lo que se expresa querer y lo que se llega a hacer.
Por el momento hay muchas preguntas aun no resueltas, pero si hay un temor, a veces el temor ayuda a actuar, por sobrevivencia, por miedo, por estrategia; pero se debe ir mas allá de este, y ser consciente del porque se hace lo que se hace en un especifico momento, dejar de ir por la vida como carreta en bajada y asumir la propia responsabilidad, no seguir “Esperando” a un salvador, a un mesías, a un gobierno bueno, a un protector; es urgente que el despertar desde adentro, por las propias ganas, partiendo de la propia necesidad, por decisión y criterio propio, personal; conectado con la vida, con la realidad, con el otro, con la otra.
Me asusta ese tipo de humano desconectado, disociado, adaptado. Me aterra.
Gabriela Montiel
Gabrielamontiel13@gmail.com, http://gabrielakame.blogspot.com/
7 comentarios:
me parece que una de las cosas mas importantes en nuestra vida es el asumirnos nosotros mismos, hacernos responsables por nuestro camino y nuestras acciones, y lo otro es saber para que se es bueno, para que se es util, el juntar ambas cosas nos permiten trascender, evolucionar... pero claro para alcanzar esas dos condiciones debemos estar enterados que como humanos podemos progresar, no por los bienes materiales que tengamos o por las evidencias de poder y status que podamos presentar, sino por nuestras convicciones construidas procesos criticos, por nuestra espiritualidad interior y nuestra aspiracion a ser mejores que nosotros mismos, no que los otros. Cuando nos damos cuenta que nuestra personalidad, nuestros vicios, nuestras debilidades, nuestros miedos son nuestros y de nadie mas quedamos ante la disyuntiva de cambiar y progresar o quedarnos igual y estancarnos en la vida... cada quien tiene su decision... asi que nos vamos a incomodar o no nos vamos a acomodar?... excelente articulo gabriela, excelente, me gusto e inspiro mucho
Querida Gabriela y amigos del blog, el escrito transmite cierta emoción existencial, en cuanto descripción de una experiencia subjetiva. Merece que te lo publiquen tal cual. Pero "ese tipo de humano desconectado, disociado, adaptado. [que te y] Me aterra" sos vos o somos nosotros todos siempre. Siempre somos inconscientes y sordos a un sinnúmero de significados existenciales y modos de existencia. Es por la relatividad de toda experiencia; y es por eso que es inmaduro e infantil quedarse anclado en su subjetividad. La incapacidad de separarse del afecto de la madre (como la suiza que habla de su país como de su caseta, y de otro país como de su infancia) trae la confusión en la percepción del mundo que queda fuera de esa relación uterina (percepción homogénea-confusa-indistinta de lo heterogéneo, lo otro, lo diferente). Porque hace falta la experiencia emocional de existir fuera de la polaridad de su caseta materna, amando lo que está fuera, distinto. Su mundo exterior es confuso, que es lo mismo que le sucede a los niñatos viejos hijos de la madre protectora falocrática de la muy minoritaria y menguada clase media managua, y especialmente de la poetería narcisita de END. La madurez emocional te dice que tu punto de vista está condicionado, que es relativo, desde el momento anterior a situarte en ese mirador (subjetividad) de tu existencia y de las otras existencias. Todos somos chimpancés. Todos somos sordos y dejamos de percibir otras formas de existencia, como otros ruidos. Y precisamente por eso, esto es una guerra de chimpancés, de los mendicantes de la embajada de Vzla contra los niñatos de la mínima clase media mendicantes de la embajada de la UE y los de la embajada de EU. Los gremios medievales de la "Sociedad Civil" de sus feudos pelean por las limosnas y, como perros rabiosos, defienden las cadenas de la esclavitud. Esto es lo que aterra "ese tipo de humano desconectado, disociado, adaptado" que somos todos, sólo que unos abrazan la diferencia. Aún saliendo de estas mendicidades de ONGs y rompiendo con estas esclavitudes reconocibles, siempre estamos condicionados y situados en nuestras existencias; para citar y propagandizar a mis amigos leídos, como diría el cineasta Eisenstein, busquemos la heterogeneidad, o para repetir a Levi Staruss en Pensamiento Salvaje percibamos las diferencias, o como diría Fromm la cultura poeteril de END (resto arqueológico) no debe ser heredada por la nueva generación. Un abrazo, Manuel
Al humano desconectado que hago referencia, no es al tipo de humano que no conoce la totalidad, sino al que borra su memoria historica por comodidad, a ese es violento porque asi lo criaron y no logra visualizar que el esta tomando la decision de ser de esa manera, me refiero al humano que cree que una voluntad divina es la que decide la vida del hombre y de la mujer y que no es el propio humano el que opta por estancarse o seguir.
Al humano desconectado que hago referencia, no es al tipo de humano que no conoce la totalidad, sino al que borra su memoria historica por comodidad, a ese es violento porque asi lo criaron y no logra visualizar que el esta tomando la decision de ser de esa manera, me refiero al humano que cree que una voluntad divina es la que decide la vida del hombre y de la mujer y que no es el propio humano el que opta por estancarse o seguir.
Detecto violencia en su artículo también discriminación de otros seres humanos que talvez no tuvieron su misma experiencia, por eso los juzga desde la suya. Nadie es juez de nadie, recuerde eso. Estoy de acuerdo con la crítica constructiva que le hicieron, usted es parte de todo y también, lo crea o no, disocia y se ha desconectado del sentir de muchos otros que a como usted señala "no están en su grupo de humanos especiales y mejores", aprenda a no segregar, no caiga en el juego vicioso de echarle la culpa a otros "a esa especie que la aterra". Se necesita mucha madurez emocional para aprender a respetar a las personas que no piensan como usted. Debería darle vergüenza hablar de nosotros los seres humanos de esa manera, porque supongo que usted es la Super Mujer. Todos somos humamos con límites, unos más, unos menos. Paradojicamente su texto no coincide con su intención. Uno debe aprender a tolerar la diferencia y a reconocer que nadie, menos usted tiene la verdad absoluta de las cosas y que la única salida es trabajar en equipo, empezando por aceptarse usted misma, aceptar y respetar a los otros tal y como son, aceptar a ese "humano desconectado" que usted juzga inmaduramente como dueña de su verdad única y egoísta.
Anonimo, en ninugn momento digo que todos los humanos son de una cierta forma, lanzo preguntoas no conluyo nada, y claro que hice un ejercicio de distanciamiento en el escrito pero no es mas que eso, un ejercicio de escrito...
Te aconsejo buscar el signficado de especiacion....
saludes
El articulo es una opinion y la percepcion de violencia sobre el mismo carece de fundamento, puede parecer chocante la reflexion en torno a un proceso de especiacion, pero en todo caso puede ser debatible pero partiendo de argumentos y no simplemente acusando a la autora de intolerante, asi que a presentar contra argumentos.
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