
¿En que consiste ser estudiante?
Dentro de la estructura social existen, lo que denominare “categorías sociales”, que son básicamente las posiciones y papeles que el ser humano, hombre y mujer, practica y ejecuta en el día a día, en cada uno de los espacios sociales en los que decide participar y que a su vez sirven como pautas definitorias y configuradoras de las actitudes, acciones, decisiones y aporte social que el individuo ejercita en una sociedad.
Como categoría social se analizará el aspecto del rol, el estatus, las expectativas sociales y las resignificaciones que los roles (papeles sociales) experimentan dentro de la dialéctica de la dinámica social.
La categoría en cuestión a revisar es la del “Estudiante”. ¿Qué es ser estudiante en la actualidad? ¿A que se refiere ese término, que contiene dentro de su naturaleza? Para analizar lo que significa el término de estudiante es necesario definir y aclarar desde que concepto se revisara. Existen 2 instituciones educativas claves que sostienen la construcción de esta categoría social, la institución educativa es la gran abarcadora, pero dentro de ella se encuentran contenidas dos instancias: la escuela, colegio o instituto (que es donde cursan 14 años de su vida, dependiendo a que edad se inicie la vida escolar) y la universidad (para los que llegan a accesar a la educación “superior”) en la cual mínimamente o al menos es lo idea, ocuparan 5 años de su vida preparándose a nivel profesional.
Ambas instancias en dependencia de sus metodologías de enseñanza, de los principios y valores humanos y sociales con los que funcionen, de las prioridades con las que se manejen, de la identidad sobre la que funcionen, de su cultura organizativa, de su ideología y de su historia; poseen un alto nivel y capacidad de influencia en el proceso de formación y configuración de la personalidad de cada uno de los Estudiantes que pasen por sus aulas, ya sean estos excelentes alumnos o no.
Aparte de la capacidad de influencia que poseen y ejercen estas dos instancias sobre el estudiantado (entiéndase como población estudiantil de un centro o instancia especifica de educación), también existe un reglamento estudiantil al que el/la estudiante sin ser consultado/a debe obedecer pues de lo contrario es visto como un/a estudiante problema, un/a rebelde o un caso perdido (típico viniendo de la visión adultista y poco tolerante a la diferencia de la cultura en general).
El/la estudiante aprende que las reglas son las reglas y que antes de meterse a “problemas” (llevar la contraria) es mejor obedecer o aparentar hacerlo, se construye una cultura de las apariencias, de hacer lo políticamente correcto; lo que se deshace a la vuelta de la esquina, a la menor oportunidad de ir en contra de lo establecido,
Es importante darse cuenta que se ha estado y se esta trabajando con una metodología educativa de la imposición, en la que la discusión del porque no tiene lugar, la construcción de argumentos sólidos y la posibilidad de la critica no son parte del pensum académico, pues se funciona desde y dentro de una estructura rígida, una forma de pensamiento cerrada y jerárquica y una dinámica de funcionamiento que limita las opiniones o posiciones diferentes pues las ve o las percibe como una amenaza (revisemos cualquier caso de “rebeldía” en cualquier colegio o recordemos la experiencia personal en las aulas de clases durante la vida estudiantil).
¿Qué es entonces ser estudiante a nivel social? si se analiza la dinámica de la institución educativa se puede identificar que el estudiante es un mero receptor (aun cuando en discurso se hable de cambios en la metodología educativa para hacerla mas participativa el estudiante sigue siendo visto como actor pasivo sin pensamiento critico ni argumentos validos por su poca experiencia de vida), receptor que aprende en la mayoría de los casos (aunque se cuenta a su vez con excepciones a la regla) a dudar de su opinión, a ver lo normado como la verdad y a medirse y valorarse en base al cumplimiento y obediencia a esa verdad, a esa norma, a un reglamento.
¿Qué pasa cuando se mezcla la ya impositiva y directiva estructura educativa con la impositiva y directiva estructura político/partidaria? Se genera una mezcla mortal, mezcla mortal que tiene como principal victima de su esencia y contenido la tan mentada autonomía, la reeditada libertad de expresión, la ya socavada libertad personal, el convaleciente criterio propio; y lo que es peor, promueve y genera una deformación y una terrible distorsión sobre la construcción de proyectos de vida, de decisiones personales, de ocupación del tiempo y de las capacidades y finalmente de la configuración sobre el papel social que el/la estudiante se construye dentro de la sociedad, en la vida.
El/la estudiante toma decisiones ante este fenómeno, claro esta, desarrolla estrategias de “sobrevivencia” sobre todo cuando se convive con una doble presión moral, social y estructural. La presión de la institución educativa que le exige ser de una forma especifica para poder ser “aprobado” por un grupo de adultos que en muchos casos no practican los valores que exigen a los alumnos y alumnas y que inclusive pueden llevar a cabo practicas que atenten en contra del estudiante, partiendo siempre de la lógica de funcionamiento de las relaciones de poder y de estatus.
Por otro lado esta la presión social/moral de lo político/partidario, que invita a acusar de traidor o de sospechoso/a al o la que no se someta gustosamente a una orden, a un mandato, a un decreto, a una misión (que puede ir desde tirar piedras, hacer plantones, intimidar, amenazar, quemar llantas, etc.); lo que también genera tensión, temor y duda sobre decidirse entre la libertad personal y el someterse a los mandatos externos.
Esta mezcla, socava la posibilidad de construcción de seres humanos, hombres y mujeres conscientes, críticos y libres, promueve la resignación social ante una tensión más grande que la misma persona, lo que hunde cualquier propuesta de proyecto de vida y de aporte social.
Gabriela Montiel. (gabrielamontiel13@gmail.com)
articulo publicado en el Nuevo Diario: http://elnuevodiario.com.ni/opinion/74842
2 comentarios:
La mayoria de la poblacion joven se acaba topando en algun momento con la evidencia de que su futuro se construye con la aprobacion de los adultos, y las opciones que le quedan son a que adulto adscribirse y hasta donde lo hara... para mi puede ser evidente que esta es una mirada parcial de la realidad, un supuesto que puede ser demostrado falso generando estrategias alternativas, comenzando con la alianza entre los mismos jovenes (por ejemplo) pero lamentablemente la creencia extendida de que el visado adulto es necesario para avanzar en la vida, condiciona la identidad, criterios y hasta sueños juveniles... la vision adultista mas dificil de transformar es la de los mismos jovenes.
Comentario de Manuel Vilches:
Gabriela, otro asunto, tu escrito sobre los estudiantes, veo que tratás la cuestión cultural de la adolescencia, el paso de la niñez a la vida adulta, que es un fenómeno cultural nuevo en Occidente, para ciertas clases sociales no tiene doscientos años, y para otras ni siquiera cien años, y para muchos nicas no hubo o no hay adolescencia. En Nic, la adolescencia es un fenómeno minoritario, o relativamente minoritario. Esto es una cuestión importante. Y también tratás el movimiento de juventudes, que en Nic se confunde con movimiento estudiantil. Pero, para ponerte un ejemplo, en las movilizaciones de los sesenta en EU, el componente estudiantil universitario era sólo un aspecto del movimiento de juventudes. Lo mismo el "Mayo del 68". Y vos sabés que en toda la historia las guerras se han hecho con lo que ahora se llama adolescentes.
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