
Planchas, planchas y más planchas
Sale una y entra la siguiente. La semana del 20 de septiembre al 24 de septiembre del presente año, se llevo a cabo un desfile de las planchas inscritas para las elecciones de las estructuras de UNEN tanto a nivel de facultad como a nivel de recinto.
Rostros de dirigentes ya masticados por UNEN desde ya hace varios años llegaron con jovialidad a las distintas aulas de la UNAN Managua, algunos con una sonrisa de oreja a oreja otros con campañas construidas a partir de denigrar a otra plancha enemiga.
Cada plancha entregó su respectivo tríptico con su pan de gobierno, que contenía de manera general los objetivos e ideas hacia las que su trabajo se inclinará.
Cada plan incluía frases o lemas que, según los miembros de las planchas contienen sus ideas, entre las frases de las distintas planchas hay quienes expresan: “Porque todos somos uno y uno somos todos” (de la plancha a la que llamaré A) El problema de esta frase es que para la mayoría de estudiantes de la UNAN Managua es conocida la posición política partidaria de la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua, la afiliación a un partido y el apoyo recién manifestado en una pancarta colocada dentro de la universidad, específicamente en el RURD (Recinto Universitario Rubén Darío) en la que se manifestaba “UNEN apoya la reelección de Daniel Ortega”.
El problema de esta plancha radica en que el ideal de la integración e igualdad entre los estudiantes universitarios de la UNAN Managua necesita de estrategias, acciones y diálogos que construyan un punto de partida común sobre esta necesidad, debido a que La diferenciación entre los estudiantes por sus ideas, posiciones, opiniones e ideología política, ya muchas veces ha sido excusa por parte de un grupo, para violentar los derechos humanos.
Varios casos de experiencias de intimidación, agresión física, verbal y amenazas de muerte de estudiantes que han pensado distinto, confirman que UNEN, más que representar a los estudiantes, intimida y arremete las libertades de los universitarios en pro de intereses de los dirigentes estudiantiles que echan raíces en los cargos, y en defensa de las líneas del partido de gobierno. La debilidad de esta plancha estriba en que en su plan de trabajo no se visualiza que es lo que harán para alcanzar esa unidad e integración estudiantil.
Al preguntarle a una de las planchas sobre si pensaban que era positivo que se hiciera propaganda partidista dentro del campus universitario, respondieron que cualquiera tenía la libertad de exponer sus ideas; a ver si alguien simpatizante del MRS, PLC, ALN, VCE o con ninguno de estos partidos y movimientos, llegara a poner una manta no sería agredido por dirigentes de UNEN.
Otra plancha a la que denominaré B proponía la frase: “Las ideas no se imponen, se proponen…” con solo revisar sus estrategias de inscripción y campaña se encuentran grandes incoherencias en esta estructura. El apoyo de la carrera de antropología social a esta plancha no fue discutido con todos los estudiantes de la carrera sino que fue una persona simpatizante al candidato de presidente de dicha plancha que decidió por casi 200 estudiantes de antropología social.
Cuando se quiso proponer retomar esta discusión y tomar la decisión que fuera por consenso y no en reunión de unos cuantos, surgieron respuestas de molestia y de no aceptación de la propuesta, la cual no llegó a consolidarse. Ya una vez conformada la estructura e inscrita, hicieron competencia desleal con otra plancha, que por cierto es la única que lleva una candidata mujer de vicepresidenta, de la cual dijeron a varios estudiantes de la UNAN Managua que estaban falsificando firmas.
Otro aspecto es que el estudiante que va para candidato a presidente de plancha B fue criticado en varias oportunidades por estudiantes en referencia al promedio académico y a que está en quinto año por lo que en realidad no debería estar propuesto para presidente, pues se supone el año que viene ya estaría fuera de la universidad. Así que la aplicación de que las ideas se proponen no se imponen es discutible en este caso.
La plancha C se guía por la consigna de “Vota por MAS”, el mas aplicado a un sinnúmero de beneficios que el y la estudiante pueden obtener, a mí parecer una estrategia mas de promover el clientelismo y no lo que realmente se necesita en la comunidad universitaria, que el estudiante sea crítico, que sea responsable desde su labor social, con análisis de la realidad del país, con herramientas que le permitan ser tolerante, promover el diálogo, construir hábitos positivos para una cultura de libertad de pensamiento, democracia, paz, incluyendo y no excluyendo.
Algo que la plancha D intenta trabajar desde su lema “Por la reivindicación del movimiento estudiantil” y que sin embargo mantiene relación con la plancha B la de la incoherencia y extrañamente se llaman igual y se ubican en la misma casilla, solo que la plancha B va para facultad y la D para recinto.
En fin, planchas de planchas hay, lo que si es cierto y está claro, es la desconfianza de los y las estudiantes en el proceso electoral como tal, en las planchas y en sus miembros. Esta desconfianza está construida sobre una vasta base de experiencias de que las promesas y los planes de trabajo son escritos en papel y no llevados a la práctica, que una vez mas el discurso pretende captar voluntades y ganar votos para luego como vaso descartable, una vez en el poder desligarse de los votantes y de toda la comunidad universitaria.
Hay la necesidad de un cambio, puede ser un cambio desde afuera realizando análisis críticos, implementando estrategias de resistencia, de rechazo a la corrupción y al clientelismo o a pintar de rojo y negro la educación.
También puede que sea un cambio desde dentro de las estructuras ya corruptas, aunque este último también tiene sus riesgos de que los que se ofrezcan se pierdan en el intento.
Estudiante de Antropología Social
UNAN Managua
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